• Un testarazo en plancha de Iordan Letchkov eliminó a Alemania, defensora del título, en EEUU 1994
  • Bulgaria llegaba al Mundial con un registro de 0 victorias en 16 partidos
  • Su seleccionador describió ese triunfo como “el día más grande” del fútbol búlgaro

No estaba en el guión.

Alemania era la vigente campeona de la Copa Mundial de la FIFA™ y había disputado las finales de las tres últimas ediciones del torneo. Su plantel rebosaba calidad y estaba repleto de grandes estrellas mundiales, como Juergen Klinsmann, Lothar Matthaeus, Andreas Brehme, Andreas Moeller o Matthias Sammer. 

Bulgaria, en cambio, había llegado a EEUU 1994 sin haber conseguido ganar ninguno de sus 16 partidos anteriores en el Mundial. Haber alcanzado los cuartos de final, tras comenzar su campaña perdiendo por 3-0 ante Nigeria —ampliando así la racha a 17 encuentros sin vencer—, ya suponía un triunfo en sí mismo. Y todos esperaban que su aventura terminase ante los defensores del título en el Giants Stadium de Nueva York.

Todos, menos los propios búlgaros. “Antes de que empezase el torneo, yo ya pronostiqué que llegaríamos a semifinales”, declaró a FourFourTwo Iordan Letchkov, el hombre que aparece en esta imagen. “Creía en nuestras capacidades. En la víspera del partido celebramos dos cumpleaños, el mío y el del seleccionador, Dimitar Penev. No sentíamos ninguna presión, y los alemanes sí. Jugamos con libertad y lo hicimos muy bien”.

La trayectoria de Bulgaria hacia las semifinales
Nigeria 3-0 Bulgaria
Bulgaria 4-0 Grecia
Argentina 0-2 Bulgaria
México 1-1 (1-3 PEN) Bulgaria
Bulgaria 2-1 Alemania

Penev afirmaría más tarde que superar a Alemania había sido “el día más grande de la historia del fútbol búlgaro”. Hristo Stoichkov optó por una descripción diferente, y se refirió a ese famoso triunfo como “una victoria bastante fácil”. “Fuimos superiores desde el principio”, añadió el astro del Barcelona.

Con todo, Bulgaria se encontró por detrás en el marcador al comienzo del segundo tiempo, después de que Matthaeus transformase un penal, y pareció quedarse prácticamente fuera del partido cuando Rudi Voeller marcó de un tiro a quemarropa. Sin embargo, el asistente interrumpió las celebraciones de Voeller levantando el banderín para invalidar la jugada, y el choque daría un vuelco a 15 minutos de la conclusión, cuando Stoichkov vio puerta al peinar un magistral lanzamiento de falta.

Entonces, apenas 180 segundos más tarde, llegó el momento que definiría la carrera de Letchkov. Anticipándose a un centro desde la derecha ante Thomas Hassler, se lanzó a por el balón y conectó un brillante remate de cabeza en plancha que se coló por la escuadra izquierda. Los alemanes habían quedado eliminados, y el responsable de que tuviesen que hacer las maletas era un jugador que militaba en el Hamburgo.

“Después del partido, los alemanes se comportaron como caballeros”, recordaría Letchkov. “Vinieron a felicitarnos. Su seleccionador, Berti Vogts, también nos dio la mano. Demostraron tener una mentalidad fantástica”.

A continuación Bulgaria perdería frente a Italia por ese mismo tanteo en semifinales, y cayó de nuevo en el partido por el tercer puesto ante una entonada selección sueca. Pero ya había alcanzado la inmortalidad gracias a ese histórico triunfo sobre los campeones.

“Esa victoria unió a la nación”, dijo Letchkov. “El recibimiento que se nos brindó al volver a Sofía fue increíble. Recibir tanto amor y pasión es un sueño para cualquier futbolista”.

¿Sabías que…?
Entre los objetos de la sección de EEUU 1994 expuestos en el Museo del Fútbol Mundial de la FIFA de Zúrich figuran monedas de un dólar y cinco dólares con el emblema del torneo, parte de una serie muy demandada entre los coleccionistas.