• Kumi Yokoyama es una figura clave en la renovada selección de Japón
  • En 2010 fue candidata al Premio Puskás de la FIFA por un gol maradoniano
  • Fue máxima goleadora en la Copa Algarve 2017 que ganó España

A juzgar por la facilidad con la que Kumi Yokoyama lleva marcando goles últimamente, parece que esta delantera de 23 años va a seguir consolidando su recién adquirida condición de jugadora más emblemática del fútbol japonés.

En marzo, en la Copa Algarve, la dorsal número 9 se proclamó máxima goleadora ex aequo (empatada con la danesa Pernille Harder), con cuatro tantos. Pero más impresionante todavía fue su gran juego. La bajita futbolista (155 cm de estatura) embelesó a los espectadores con sus carreras, sus zigzagueantes internadas en el área y su acierto de cara al gol.

Aunque Japón terminó en un modesto quinto puesto, las exhibiciones de Yokoyama han afianzado a la delantera como una jugadora clave en la renovada selección de Asako Takakura. Sin embargo, Yokoyama no está demasiado satisfecha con su actuación.

"Me había propuesto marcar goles en todos los partidos", cuenta a FIFA.com con un deje de decepción en la voz. "Pero no lo conseguí, porque no pude ver puerta contra Islandia, lo que demuestra que debo entrenarme con más ahínco. Lógicamente, quería meter muchos goles para que ganara mi equipo. Lo decepcionante fue que yo conseguí marcarlos, pero mi equipo no ganó".

Para Yokoyama, lo más importante fueron las lecciones aprendidas como equipo y la experiencia cosechada durante el torneo. "Después de jugar en la Copa Algarve, sabemos de lo que somos capaces y hemos detectado los aspectos que debemos mejorar”, explica. “Tenemos clara nuestra posición en el mundo del fútbol femenino".

Un gol “a lo Maradona”
No es la primera vez que Yokoyama causa sensación por su talento y su olfato para el gol. La delantera irrumpió en los escenarios internacionales durante la Copa Mundial Femenina Sub-17 de la FIFA 2010, donde vio puerta en seis ocasiones, una de ellas con un gol maradoniano que fue candidato al Premio Puskás de la FIFA.

A pesar de la importancia y de la belleza de aquel tanto, Yokoyama mantiene que lo mejor está por llegar: "Mi carrera todavía no se ha acabado. Hasta que me retire, no pienso referirme a un gol mío como el más memorable".

La Copa Mundial Femenina Sub-17 de la FIFA 2010 se convirtió en la plataforma de lanzamiento de una pujante Yokoyama. La jugadora brilló con fuerza en el camino de Japón hasta las semifinales de la Copa Mundial Femenina Sub-20 de la FIFA disputada en 2012 en su propio país, y tres años después recibió su primera convocatoria para la selección absoluta. Sin embargo, no logró convertirse en habitual del combinado nacional hasta que Takakura se hizo con las riendas el año pasado.

(Las Nadeshiko de Japón)

Nuevas ambiciones
El buen momento de Yokoyama ha impulsado a la selección japonesa. Tras su fallida campaña de clasificación del año pasado para el Torneo Olímpico de Fútbol Femenino de Río 2016 (la primera ausencia de las japonesas desde 2000), Japón emprendió una serie de cambios en su cuerpo técnico, y Takakura sustituyó en el cargo a Norio Sasaki.

A las órdenes de la exmediocampista de las Nadeshiko, una serie de jóvenes talentos han debutado en el combinado nacional. Yokoyama, una estrella ya consolidada, es consciente de la labor que se espera de ella en la renovada formación.

"Tenemos un equipo mucho más joven que antes y, por lo tanto, mucho más fresco. Esto quiere decir que ya no soy una 'jugadora joven' en este combinado. Tengo responsabilidades de liderazgo para con las jugadoras jóvenes y les adoctrino sobre el espíritu y las tradiciones de las Nadeshiko que las generaciones anteriores han forjado. Debo canalizar esta responsabilidad a través de mi juego y de mi actitud".

Falta solo un año para la celebración de la Copa Asiática Femenina de la AFC 2018, valedera como fase de clasificación para la próxima Copa Mundial Femenina de la FIFA™. Según Yokoyama, Japón trabajará contra reloj para conseguir el pase a la fase final mundialista. "Aprenderemos a jugar bien tanto individual como colectivamente. Es importante que nos esforcemos al máximo para conseguir un mayor desarrollo. Somos una nueva generación y queremos volver a proclamarnos campeonas del mundo".