• Los Kapuls han alcanzado su techo en la Clasificación Mundial FIFA/Coca-Cola
  • El fútbol papú ha conseguido varios hitos en los últimos años
  • Papúa Nueva Guinea sigue en la carrera de la OFC hacia Rusia 2018

El fútbol de Papúa Nueva Guinea parece movido por un impulso imparable, liderado por su selección masculina absoluta. La nación papú, que ha tenido un desarrollo futbolístico tardío incluso desde el punto de vista de sus vecinas de Oceanía, llamó poderosamente la atención por primera vez en 2010, cuando el Hekari United de Port Moresby rompió la hegemonía neozelandesa en la Liga de Campeones de la OFC, accediendo de paso a la Copa Mundial de Clubes de la FIFA 2010. Cinco años después, la selección sub-23 se colgó una épica medalla en los Juegos del Pacífico.

Pero en los 12 últimos meses, la lista de logros históricos ha crecido exponencialmente. En 2016, la selección absoluta papú – los Kapuls – se plantó en su primera final de la Copa de Naciones de la OFC, donde dejó escapar por los pelos un insospechado billete para la Copa FIFA Confederaciones. Papúa Nueva Guinea, incluso, organizó ese año su primera competición de la FIFA con la Copa Mundial Femenina Sub-20.

Ahora, los papúes tienen al alcance de la mano rubricar otra primicia: un puesto en la final a doble partido de las eliminatorias oceánicas para la Copa Mundial de la FIFA Rusia 2018™. Su recompensa por todos sus éxitos recientes ha sido un nuevo techo histórico en la Clasificación Mundial FIFA/Coca-Cola, donde Papúa Nueva Guinea figura actualmente 156ª, tras escalar 14 posiciones.

Superando escollos 
La historia del fútbol papú arrancó apenas en la década de 1990. Pese a ser el actual miembro de la OFC con una mayor población, su periplo mundialista comenzó durante la fase de clasificación para el Mundial de 1998; mucho después que varias de sus rivales en la región melanesia.

El potencial del país quedó patente desde el principio. El camino de los Kapuls hacia Francia 1998 arrancó con una extraordinaria victoria sobre Nueva Zelanda para abrir boca en la liguilla final. Sin embargo, Papúa Nueva Guinea se enfrenta a importantes dificultades logísticas. Por ejemplo, cada viaje entre las ciudades importantes implica un costoso vuelo.

 

CLASIFICACIÓN – El triunfo por 1-2 de Papúa Nueva Guinea sobre Tahití en Papeete deja muy abierto el Grupo B de la 3ª ronda de la fase de clasificación oceánica para la Copa Mundial de la FIFA”

“Hay mucho talento en este país, pero el problema radica en detectarlo, debido a su complicada geografía”, afirma a FIFA.com su seleccionador, el danés Flemming Serritslev. “Tienes que desplazarte a zonas muy rurales para detectar talentos, pero creo que lo estamos haciendo”.

En efecto, parece claro que Serritslev, un enérgico septuagenario, y su equipo están superando ese obstáculo. El próximo junio, el combinado papú se enfrenta en casa y fuera a Islas Salomón; y sumar 4 puntos contra su rival melanesio le aseguraría el pase a la final de la OFC contra Nueva Zelanda. El ganador de ese duelo se medirá a la 5ª clasificada de la zona sudamericana por un puesto en Rusia 2018.

Nuevos horizontes
Dicen que el éxito llama al éxito y, desde luego, así está siendo en el caso de Papúa Nueva Guinea. Como consecuencia de sus destacados logros en la Copa de Naciones del año pasado, numerosos jugadores de su selección, más que en cualquier otra nación isleña de la OFC, militan actualmente en clubes extranjeros.

“Después de la Copa de Naciones, la atención se centró mucho en nuestros jugadores, y eso ha sido positivo individualmente para ellos”, admite Serritslev. “Para los jugadores es bueno jugar en una liga más fuerte que la que tenemos aquí. Además, son ligas más largas, así que es positivo que se pongan a prueba cada semana”.

El próximo reto, independientemente de los resultados mundialistas de este año, consistirá en mantener la trayectoria ascendente. “Espero que podamos seguir desarrollando el equipo jugando partidos en escaparates internacionales”, sostiene Serritslev. “La federación está haciendo todo lo que puede para dar continuidad al desarrollo de las selecciones absoluta y juveniles, de modo que podamos seguir progresando y estar listos para nuestro próximo peldaño”.